Finalizó el proceso de incidencia por el respeto de los derechos territoriales del pueblo ese ejja impulsada por la Coalición Nacional por la Tierra de Bolivia, el cual consiguió un importante logro: el Estado reconoció que los ese ejja son un pueblo indígena en situación de alta vulnerabilidad, lo cual los vuelve sujetos de protección especial.
Las acciones implementadas hicieron parte de la campaña regional “Asegurar los territorios indígenas para proteger la vida” impulsada por el Grupo de Trabajo sobre Pueblos Indígenas de la Coalición para el Acceso a la Tierra en América Latina y el Caribe (ILC LAC).
La CNT Bolivia concluyó un significativo proceso de incidencia, que se propuso sensibilizar a los tomadores de decisión para que acciones de manera concreta en favor de los derechos del pueblo indígena en contacto inicial ese ejja.
EL TRABAJO DIÓ RESULTADO, LOGRANDO UN IMPORTANTE OBJETIVO: EL RECONOCIMIENTO POR PARTE DEL ESTADO DE QUE LOS ESE EJJA SON UN PUEBLO EN SITUACIÓN DE ALTA VULNERABILIDAD, UNA CATEGORÍA QUE PERMITE QUE SEAN AMPARADOS POR LA LEY N° 450.
El ser sujetos de protección especial abre una serie de puertas para asegurar su existencia y su vida digna. Uno de los alcances referidos a la asistencia estatal es la apertura de mecanismos de protección territorial ante agresiones que sufran en sus territorios que pongan en peligro el mantenimiento de su cultura y sus sistemas de vida. En este sentido, la ley ha previsto la dotación de tierras fiscales, de manera prioritaria, para el traslado, asentamiento, ampliación y gestión territorial integral, con base en los protocolos y planes de actuación que aseguren el desarrollo integral de sus sistemas de vida, y que permitan fortalecer sus usos y costumbres.
Por otro lado, el ser sujetos de protección del Estado abre la posibilidad de que se ejecuten mecanismos de protección en ámbitos clave como por ejemplo la salud; y obliga al Estado a realizar un monitoreo constante sobre el cumplimiento de sus derechos.
CAMINO RECORRIDO
Para lograr el reconocimiento de la condición de alta vulnerabilidad, la CNT apostó a poner en marcha una campaña de incidencia que procuró visibilizar la situación de los ese ejja y propiciar espacios de diálogo con actores clave en el Estado.
Trabajar una campaña en favor de un pueblo indígena en contacto inicial representó un desafío. La falta de prácticas con los pueblos en contacto inicial se evidencia en los procesos administrativos establecidos por las instituciones del Gobierno, consistentes en formularios, poderes de actuación y reuniones presenciales en las oficinas de las autoridades ubicadas en las capitales. Bajo esas condiciones, la posibilidad de crear lazos entre el Estado y los pueblos indígenas se ve obstaculizada.
El plan de acción trazado por la CNT contempló como primera acción, participar de forma activa en el Pre-Foro Social Pan Amazónico (FOSPA)[1], desarrollado en julio de 2023. El análisis y discusión de la situación de los ese ejjas fue abordada de manera especial durante el evento. Se realizó una mesa de trabajo, una visita al asentamiento del pueblo ese ejja, y se elaboró un pronunciamiento firmado por representantes de 45 organizaciones. El documento exige que se reconozca que el pueblo ese ejja tiene derecho a un territorio donde desarrolle su cultura alrededor del río; que se dote de un territorio suficiente en superficie para garantizar su desarrollo con dignidad protegiendo sus formas y medios de vida; y que se suspendan las actividades auríferas ilegales que están atentando contra su vida, su territorio y su cultura.
Por otro lado, se apostó a generar diálogos entre representantes del pueblo ese ejja y tomadores de decisión. Se concretaron reuniones con autoridades clave del Estado, como el Defensor del Pueblo; y representantes del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) y la Dirección de Protección General a Naciones y Pueblos Indígena Originarios (DIGEPIO). Asimismo, se promovieron encuentros con instancias internacionales de derechos humanos como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre los derechos de los pueblos indígenas. En todas las reuniones la consigna fue la del respeto a los derechos humanos y territoriales del pueblo ese ejja, y fueron los dirigentes de pueblo quienes expusieron su situación y las afectaciones que enfrentan, mientras que la CNT cumplió un apoyo técnico.
Otra acción que se promovió en el marco de la campaña fue el reconocimiento por parte del pueblo ese ejja de Eyiyoquibo de una pequeña parcela que el Estado le entregó en 2021. A dos años de la cesión, la mayoría de mujeres y hombres desconocían este territorio de 900 hectáreas, ubicado en una zona poco accesible a 50 kilómetros de su actual asentamiento. Frente a esto, la CNT reunió en septiembre a más de la mitad de la población ese ejja - priorizando la participación de mujeres- y apoyó su visita a la parcela, que recibió el hombre de “Fortaleza”. Esta actividad -sin duda- fue muy valiosa para la comunidad, marcó un hito en la lucha por el ejercicio pleno de sus derechos.
El proceso de incidencia que impulsó la CNT tuvo su cierre con la participación en el Encuentro de pueblos indígena originarios en situación de alta vulnerabilidad de Tierras Bajas de Bolivia[2], donde se logró que el Estado catalogue al pueblo ese ejja como una población indígena en situación de alta vulnerabilidad.
LOGROS OBTENIDOS
Las múltiples acciones realizadas permitieron:
- El reconocimiento, por parte del Estado de Bolivia, del pueblo ese ejja como una población en situación de alta vulnerabilidad, lo que abre la posibilidad de que el Estado ejecute mecanismos de protección en ámbitos clave tales como la protección territorial.
- Sensibilizar a distintos actores urbanos y rurales sobre la situación del pueblo ese ejja, creando una corriente de opinión favorable sobre la necesidad de medidas de protección para este pueblo.
- Que el pueblo ese ejja renovara sus esfuerzos para involucrarse en procesos de reclamo sobre el ejercicio pleno de sus derechos.
[1] El evento es un espacio de articulación, acción y reflexión relacionadas a la cuenca amazónica que atraviesa Brasil, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela, República Cooperativa de Guyana, Surinam y Guayana Francesa.
[2] Organizado por el Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional, el Viceministerio de Justicia Indígena Originaria Campesina y la Dirección General de Protección a Naciones y Pueblos Indígena Originarios, el encuentro contó con la participación de José Francisco Cali Tzay, Relator Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU, y Maira Mariela Macdonal Álvarez, representante permanente del Estado Plurinacional de Bolivia ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra