Guatemala volvió a estar presente en el Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible (HLPF), el espacio más importante de las Naciones Unidas para evaluar el avance hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En esta edición, el país presentó su Quinto Informe de Revisión Voluntaria Nacional (RNV), donde abordó los progresos —y desafíos— para cumplir con la Agenda 2030.
Aprovechando este momento clave de revisión internacional, la Iniciativa Tierra y ODS y la Coalición Nacional por la Tierra (CNT) de Guatemala lanzaron una campaña conjunta bajo el lema “Escuchen las voces de las mujeres rurales”, con el objetivo de visibilizar las brechas entre los compromisos asumidos por el Estado y la realidad que viven las mujeres en los territorios.
Una campaña por la igualdad de género en la tierra
Desarrollada durante el mes de julio en el marco del HLPF, la campaña difundió mensajes, videos y datos sobre la situación del derecho a la tierra y el territorio de las mujeres rurales en Guatemala. A través de testimonios de lideresas comunitarias, se puso en evidencia que sin derechos a la tierra no hay igualdad ni desarrollo sostenible.
Los mensajes subrayaron que el ODS 5, sobre igualdad de género, incluye una meta específica (la 5.a) para garantizar el acceso equitativo a la tierra y a otros recursos económicos. Aunque el Estado guatemalteco menciona avances en inclusión y acceso a tierras, las organizaciones remarcaron que no existen datos ni evidencias claras que demuestren resultados concretos para las mujeres rurales.
Mujer rural trabajando la tierra en Guatemala.
Voces que inspiran acción
Uno de los momentos más destacados fue el lanzamiento del video “Escuchen las voces de las mujeres rurales”, en el que mujeres de distintas regiones de Guatemala compartieron sus demandas y propuestas para avanzar en la igualdad de género.
A través de sus testimonios, expresaron con claridad su determinación de ser parte activa en las decisiones sobre el acceso y la gobernanza de la tierra. Sus voces recordaron que la Agenda 2030 solo se cumplirá si se escucha a quienes habitan y cuidan los territorios.
Datos que hablan desde los territorios
Como parte de la campaña, se compartió información basada en LANDex, el Índice Global de Gobernanza de la Tierra, una herramienta participativa que coloca a las personas en el centro de los datos y promueve un monitoreo más inclusivo y democrático.
Las publicaciones destacaron que producir y usar datos desagregados por género es esencial para medir avances en los ODS y diseñar políticas públicas efectivas. También se hizo un llamado a fortalecer la colaboración entre gobiernos, sociedad civil, academia y sector privado para generar información rigurosa y actualizada sobre la tenencia y uso de la tierra.
Entre las recomendaciones clave que compartieron se incluyen:
- Fortalecer las políticas públicas de acceso a la tierra para mujeres rurales.
- Asignar presupuestos específicos para programas de equidad de género en el sector agrario.
- Reconocer el trabajo de cuidado y producción que las mujeres aportan a la economía rural.
- Actualizar la política de género de FONTIERRAS y promover datos desagregados por género para monitorear los avances.
Brechas entre el discurso oficial y la realidad
De acuerdo con Fredy Pérez, facilitador de la CNT Guatemala, la presentación del informe por parte de las autoridades mostró una brecha entre el discurso oficial y las acciones. Aunque se mencionaron a las mujeres rurales y se aludió a “acciones inclusivas en el acceso a tierras”, no se presentaron datos ni políticas verificables que demuestren impacto.
También destacó la omisión de referencias a la Ley de Desarrollo Económico de las Mujeres (LeyDEM N° 5452), considerada clave para el empoderamiento económico y político de las mujeres rurales. Además, subrayó la falta de medidas específicas en protección a defensoras y financiamiento con perspectiva de género.
Para Tierra y ODS, esta ausencia de información refuerza la necesidad de que la sociedad civil y las organizaciones rurales participen activamente en el seguimiento de los ODS, aportando datos y propuestas desde los territorios.