La COP3 del Acuerdo de Escazú finalizó con un avance histórico: la aprobación de un Plan de Acción Regional sobre Defensoras y Defensores de Derechos Humanos en Asuntos Ambientales.
La plataforma Defensoras y Defensores de la Tierra y el Territorio celebró este logro producto del trabajo de incidencia que viene realizando junto con diversas organizaciones de la sociedad civil.
Un Plan de Acción sin precedentes en América Latina
La protección ambiental y los derechos humanos van de la mano. Así se evidenció en la tercera reunión de la Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú (COP3) que se llevó a cabo del 22 al 24 de abril en la sede de la CEPAL en Santiago de Chile.
El momento más esperado de la cita fue sin duda la discusión y aprobación del Plan de Acción para la promoción y la seguridad de las defensoras y defensores ambientales en América Latina, una hoja de ruta fundamental de seis años (2024-2030) que establece ejes prioritarios y acciones estratégicas para avanzar en la implementación del artículo 9 del Acuerdo de Escazú con miras a garantizar la promoción, prevención y protección de las y los defensores de DD.HH. en asuntos ambientales. El plan se compone de cuatro ejes: generación de conocimiento, reconocimiento de la labor, fortalecimiento de capacidades y seguimiento y revisión del plan de acción.
El Plan de Acción Regional se orienta a garantizar la promoción, prevención y, especialmente, la protección de las personas defensoras de DD.HH. en asuntos ambientales, contribuyendo a la concreción del Artículo 9 del Acuerdo de Escazú.
La aprobación del Plan dejó en claro que hay consenso entre los países signatarios del Acuerdo de Escazú en torno a la urgencia de atender a las personas defensoras como un tema de máximo interés de política pública en la región.
El Plan -iniciativa coordinada por Chile, Ecuador y Saint Kitts and Nevis- es crucial teniendo en cuenta que América Latina es la región con mayor tasa de asesinatos de personas defensoras de la tierra y el medioambiente: en 2022 el 88% de estos se perpetraron en la región de acuerdo a Global Witness.
Frenar esta violencia es parte esencial del Acuerdo de Escazú, un tratado firmado a la fecha por 24 países de ALC y ratificado solo por 15 de estos, por lo que urge que los países que no lo han firmado o ratificado lo hagan.
Otro momento relevante de esta COP también fue el progreso en la presentación de Planes Nacionales de Implementación (en construcción o aprobados) en siete países -Ecuador, Argentina, Santa Lucía, Belice, México, Uruguay y Chile- para una progresiva puesta en marcha del tratado.
Un bloque de incidencia regional, desde los territorios y feminista
Si bien aún queda mucho camino por recorrer para lograr que el Acuerdo de Escazú sea una realidad en todos los países de la región, los logros obtenidos a la fecha han sido celebrados por las personas defensoras y las organizaciones que trabajan en torno a sus derechos.
Los avances reflejan muchos años de trabajo. Desde el 2018 diferentes organizaciones que hacen parte de la Plataforma de Defensoras y Defensores de la Tierra y el Territorio (DTT) vienen promoviendo este acuerdo regional al ser una herramienta pionera para la protección del medio ambiente y los DD.HH. y la defensa de las personas defensoras.
La estrategia de incidencia en torno al mecanismo del Acuerdo de Escazú de la plataforma DTT ha implicado una participación sostenida en las últimas dos COP del tema. En la COP de este año participó con una nutrida delegación de 14 integrantes, privilegiando la participación de mujeres defensoras de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y Colombia. ¿Su objetivo? Impulsar un bloque común en articulación con diversas organizaciones -Gagga, sus socias y copartes; Oxfam Plataforma, Oxfam Colombia, Oxfam Perú y Oxfam México; y los Movimientos Escazú Ahora- para incidir en los asuntos de género del Acuerdo.
La plataforma, también contó con una participación destacada en la COP2 de Escazú celebrada en Buenos Aires en donde se expuso la situación de las y los defensores en la región sobre la base de una serie de estudios que coordinó. A ello se suma su participación activa en II Foro de Defensores de DD.HH. en Asuntos Ambientales en ALC celebrado en Panamá en 2023, espacio central para el trabajo de incidencia en pro de la aprobación del Plan de Acción, al que le siguió una consulta virtual sobre recomendaciones de defensoras/es al Plan de Acción en donde también se aportó.
La PreCOP de la sociedad civil
Otro momento de gran importancia para el intercambio y la articulación fue la PreCOP de la sociedad civil del Acuerdo de Escazú (19 y 20 de abril) que congregó a más de 500 defensores/as y organizaciones que trabajan temas ambientales y de DD.HH.
El evento incluyó decenas de eventos - algunos organizados también por la Plataforma DTT- y fue una antesala importante en donde las y los participantes debatieron y acordaron puntos clave a llevar a la COP3.
Las principales conclusiones de la PreCOP de la sociedad civil se recogen en un documento con conclusiones en torno a 13 puntos críticos firmado por 100 organizaciones, incluyendo la Plataforma DTT.
Los puntos que se recogen incluyen: la garantía de los derechos de las personas defensoras, el fortalecimiento del Foro sobre Defensoras/es, la continuidad del Grupo de Trabajo abierto, la participación de pueblos indígenas, el plan de acción de género, entre otras temáticas centrales. Los retos aún son muchos para la implementación plena del Acuerdo en la región, pero los avances concretos que se van cosechando dejan en claro que la incidencia colectiva es el camino a seguir. El trabajo en torno a ¡Escazú Ahora! continúa y se fortalece.