En un contexto internacional de la cooperación cada vez más desafiante —marcado por recortes, reacomodos de prioridades y una mayor presión sobre los recursos disponibles—la International Land Coalition América Latina y el Caribe (ILC LAC) reafirma la importancia de la acción colectiva como respuesta política. Hoy más que nunca, sostener las luchas por la tierra, el territorio y los derechos rurales requiere profundizar alianzas, fortalecer la articulación regional desde la red y proyectar nuestras voces hacia los espacios donde se toman decisiones clave.
En este escenario, la ILC ha definido lo que denomina Big Wins (grandes victorias estratégicas): apuestas políticas de mediano plazo orientadas a concentrar esfuerzos, generar impacto a escala y fortalecer la incidencia. No se trata de proyectos aislados, sino de prioridades políticas compartidas de la membresía de ILC LAC, construidas a nivel regional y articuladas entre organizaciones de base, plataformas, coaliciones nacionales y aliados internacionales.
Desde América Latina y el Caribe, estas Big Wins se expresan hoy en cuatro grandes apuestas que reflejan tanto las urgencias de nuestros territorios como las posibilidades reales de transformación desde el Sur Global.
Protegiendo a quienes protegen la tierra: seguridad basada en datos para defensoras y defensores del territorio
En una de las regiones más peligrosas del mundo para defender la tierra, esta apuesta combina protección, análisis de riesgos y generación de datos para visibilizar patrones de violencia, fortalecer mecanismos de respuesta y sostener una incidencia internacional que reconozca la defensa del territorio como una labor esencial para la democracia, el clima y la vida.
Esta apuesta se concreta, entre otras acciones, en iniciativas para el fortalecimiento de capacidades de personas defensoras para el uso estratégico de datos, así como en una incidencia regional e internacional en torno a marcos como el Acuerdo de Escazú, fundamentales para su protección.
Conservación con enfoque de derechos para el clima y el territorio: liderazgo indígena y juvenil en la Amazonía
Frente a enfoques de conservación que históricamente han excluido a las comunidades, esta apuesta parte de una premisa clara: no puede haber soluciones climáticas justas sin derechos. Pone en el centro el liderazgo de Pueblos Indígenas y juventudes, reconociendo su rol clave en la protección de los ecosistemas y en la construcción de alternativas de conservación desde los territorios.
En la Amazonía, esta apuesta se expresa en procesos de trabajo que conectan experiencias territoriales con espacios de intercambio y aprendizaje a nivel regional. A partir del acompañamiento a organizaciones indígenas y del trabajo con aliados locales, se busca fortalecer liderazgos, compartir prácticas y proyectar enfoques de conservación construidos desde los territorios hacia agendas regionales.
El poder de los datos para las mujeres rurales: incidencia basada en evidencia para los derechos a la tierra
Esta apuesta reconoce a las mujeres rurales no solo como sujetas de derechos, sino como productoras de conocimiento y actoras políticas. A partir de datos generados desde los territorios, se busca fortalecer la incidencia, dialogar con tomadores de decisión y demostrar que garantizar los derechos de las mujeres a la tierra es una condición indispensable para la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y la justicia social.
En este marco, se impulsan procesos regionales orientados a la producción de datos por mujeres desde los territorios, con el objetivo de visibilizar las brechas en el acceso y control de la tierra y sostener procesos de incidencia informados a nivel nacional y regional.
Recuperar la reforma agraria: juventudes, mujeres y comunidades rumbo a ICARRD+20
ICARRD+20 representa una oportunidad histórica para volver a colocar la reforma agraria, la gobernanza de la tierra y los derechos de los pueblos rurales en el centro del debate internacional. Desde la ILC LAC, esta apuesta busca articular organizaciones, movimientos sociales y plataformas de la región, conectando luchas territoriales con una agenda global que reconozca la tierra como base de la vida, la justicia social y la paz.
Estas apuestas comparten un mismo hilo conductor: la convicción de que la articulación regional es una respuesta política frente a la fragmentación global. A través de las Plataformas Regionales y las Coaliciones Nacionales de la ILC, se fortalecen los vínculos entre organizaciones, movimientos e iniciativas de distintos países de la región, se comparten aprendizajes y se construyen posiciones comunes para incidir con mayor fuerza en espacios regionales e internacionales.
En un momento complejo, pero también lleno de posibilidades, este horizonte común invita a seguir fortaleciendo la acción colectiva de nuestra red, con la convicción de que la unión potencia nuestras luchas y que defender la tierra y los territorios es, en última instancia, una apuesta por la vida y por el futuro que queremos construir colectivamente.